jueves, 3 de marzo de 2011

Garth Williams


Tal vez este nombre no nos diga nada, pero es una de las personas que contribuyó al éxito de los libros de Laura Ingalls Wilder. Se trata del ilustrador de sus novelas. Este hombre, de nombre Garth Montgomery Williams, nació en Nueva York el 16 de abril de 1912. Sus padres, ingleses, también eran artistas, él dibujante y ella pintora de paisajes, por lo que es fácil imaginar que en esa casa se respiraba arte por todos los rincones.

Su familia se trasladó a una granja de New Jersey donde creció en estrecho contacto con la naturaleza y los trabajos y animales de granja, lo que más tarde sin duda influiría en su obra. A los 10 años, tras el divorcio de sus padres, se traslada con su madre a Inglaterra, donde decide estudiar arquitectura, pero al final se decanta por la pintura y la escultura. Gracias a una de sus esculturas gana una beca en Roma tras graduarse en la Royal Academy of Art de Londres.

Durante la 2ª Guerra Mundial trabajó como voluntario en una ambulancia de la Cruz Roja, y su trabajo consistía en recoger los muertos y heridos de las calles de Londres, pero fue herido en un ataque aéreo y regresó a los EEUU en 1942. Allí intentó ser dibujante en el New Yorker, pero su trabajo fue rechazado (según decía él porque su estilo se consideró demasiado salvaje y europeo), aunque sí publicó algunos dibujos en la revista. Sin embargo su gran oportunidad le llegó de la mano de la editora de libros infantiles de la Harper and Row, Ursula Nordstrom, quien le contó que estaba esperando un manuscrito que tal vez él podría ilustrar. Casualmente el manuscrito llegó con una nota del autor pidiendo a Garth Williams como ilustrador. Ese autor era E. B. White, y el libro era “Stuart Little”, considerado desde entonces un clásico de la literatura infantil. Fue tanto el éxito de este libro, que Williams decidió dedicarse a tiempo completo al trabajo de ilustrador de libros infantiles, así que pocos años después, en el 1952, White y Williams colaboraron de nuevo en otro libro, “La telaraña de Carlota”, la historia de una araña que salva la vida de un cerdito. Nuevamente el éxito les acompañó tanto de crítica como de público, y en resumen todos los buenos adjetivos que le dedicaron a los dibujos de Williams se podrían resumir en uno: adorable, sin duda el adjetivo que mejor define la obra de este dibujante.

En los años 50, Williams ilustró “La casa de la pradera”, de Laura Ingalls Wilder, y sus secuelas, aparte de otros libros.

En el 1958 escribió e ilustró un libro titulado “The Rabbits´Wedding”, que fue muy polémico porque hablaba de la boda entre un conejo blanco y otro negro. El Consejo de Ciudadanos Blancos de Alabama lo acusó de promover la integración racial, y consiguió que se quitara de la circulación en las librerias de Alabama. El autor contraatacó aduciendo que no fue escrito para adultos ya que no tenía ningún mensaje oculto de odio. Pero bueno, en esa época ya sabemos cómo se las gastaban en el sur de EEUU.

Los últimos 40 años de su vida los pasó Williams entre su hacienda de Guanajuato, México, y su casa de San Antonio, Texas. Murió el 8 de mayo de 1996, dejando esposa y 6 hijos (5 hijas y un hijo de 4 esposas distintas). Su hija mayor, Fiona, fue su modelo para el personaje de Fern, la niña de “La telaraña de Carlota”.

2 comentarios:

  1. Ay, mira tú por dónde, cuánto libro famoso ha ilustrado el hombre. El primer libro de la serie estaba muy bien, con muchas ilustraciones, pero el tercero me pareció un poco más flojo en ese sentido.

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  2. Yo ahora mismo estoy con el tercero, y no me parece tan flojillo en ilustraciones. Le acabo de echar un vistazo por encima y he visto un dibujo de la Nellie con el hermano enseñando sus juguetes a Laura y Mary (creo que eran ellas) y me ha parecido muy bueno, casi calcado de las actitudes de los actores que hacían esos papeles en la serie de tv (mérito de los actores, claro, que han copiado el espíritu de las ilustraciones). Anda, dale otra oportunidad, mira los dibujos y verás que valen la pena.

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