jueves, 31 de marzo de 2011

Grandmother´s Flower Garden

Sigo con mi repaso a las colchas de patchwork que aparecen en La casa de la pradera. En esta ocasión encontré un clásico en el mundo del patch, la conocida como El jardín de flores de la abuela (qué bonitos son los nombres relacionados con esta técnica de costura), una colcha formada por hexágonos de distintas telas y colores que unidas entre sí forman grandes rosetones coloridos. Tiene una característica peculiar, y es que solo se puede coser a mano. La máquina, pues, hay que aparcarla para hacer este quilt. Se le conoce con varios nombres: Grandmother´s Flower Garden, French Rose Garden o French Bouquet. Para ver patrones y modos de coser lo mejor es visitar este estupendo sitio: The Quilter´s Cache.

Y vamos con las imágenes. En esta vemos una panorámica del interior de la casita, correspondiente al episodio piloto de la serie de Michael Landon. A la derecha vemos la cama de los padres, con una colcha de cuadros en tonos pardos y grises, y a la izquierda vemos la colchita de la cama de Carrie, que es la Grandma´s Flower Garden que nos ocupa:


Y aquí vemos un primer plano de la camita con Caroline tapando a su hija pequeña:


Una de las cosas que más me llama la atención es que esta colchita tan bonita no vuelve a aparecer en la serie, aunque la de cuadros pardos de los padres sí sale. En fin, misterios de la tele.

2 comentarios:

  1. Los nombres de las colchas no podían ser más cursis... En fin, aunque no sea de la serie, pero ya puestas en el anáisis sociocultural yanki, podías poner en relación está costumbre del pachtwork con la de hacer las mantas de Donde reside el amor. ¿O es también eso lo que hacían las mujeres de las generaciones de familias?

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  2. Sí, es lo mismo. Tengo previsto poner próximamente algo sobre el tema que planteas. Porque lo que se ve en la peli que dices no es más que el reflejo de una antiquísima costumbre norteamericana, que es la de reunirse para terminar de coser esas preciosas colchas que se solían regalar a las jóvenes casaderas de la familia.

    A mí los nombres no me parecen cursis, sino bonitos.

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