viernes, 18 de marzo de 2011

Un poco de patchwork

Una de las cosas que más me gustan es el patchwork, al que me aficioné por casualidad con unos fascículos de costura que tenía por casa y a los que la verdad que no les había prestado mucha atención. Pero un día me puse a leerlo todo poco a poco y ví por primera vez esa técnica que mezcla tejidos y colores uniendo a mano o a máquina trocitos de telas distintas. Y me enamoré del patchwork.

No soy ni mucho menos una experta. Ni siquiera soy constante, porque uno de mis defectos es precisamente lo que me disperso con las aficiones. Pero sí he hecho ya mis pinitos en esta técnica de costura, y sólo puedo decir que me encanta. Cada vez que veo una peli me fijo mucho en las colchas, y desde luego en La casa de la pradera salen bastantes. Iré poniendo las que pueda “cazar”.


Empiezo con esta colcha que aparece en el episodio piloto de la serie de Michael Landon. Cuando Charles construye la casa están varios días sin puerta, hasta que no tiene más remedio que hacer una para protegerse de los lobos. Pues bien, mientras tanto ponen esta colcha en la puerta. Aquí vemos a la pequeña Carrie con su inseparable muñeca de trapo entrando en la casa:



Y aquí la vemos desde fuera, con Charles y su hija Laura vigilando a los lobos, junto a mi adorado Jack:




La imagen es muy parecida a la ilustración de Garth Williams en el segundo tomo de la serie de libros, precisamente el titulado La casa de la pradera. Por tanto la serie de tv intentó recrear el auténtico ambiente que se respira en el libro.



No ocurre lo mismo en la miniserie de 2005, donde no colocan un edredón en la puerta de casa pero sí en el granero (¿?):




Es la escena en que llegan los indios a la casa y sólo están las niñas y la madre. El padre había atado a Jack y prohibió terminantemente que lo soltaran mientras él estuviera fuera de cacería, sabedor el bueno de Charles que los indios no dudarían en matar al perro si se sentían atacados. Hay bastante que comentar de esta miniserie, porque la verdad es que se han tomado muchas "licencias artísticas", empezando por comerse el personaje de Carrie, que aunque la pobre era muy chiquitina y no pintaba mucho, existía (me baso en los libros, claro, en los que Carrie aparece desde el primer libro).

2 comentarios:

  1. Más mona la colchita primera que la de la mini serie... Desde luego, vaya trabajo les costaría poner a un bebé en la serie y no eliminar de un plumazo a la pobre.

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  2. Ya hablaremos de las licencias artísticas (qué eufemismo más divertido, jaja). Lo de Carrie clama al cielo, pero hay más, como cuando a Charles le persigue la manada de lobos (unos 50 según decía él en el libro, cosa que nadie se cree) y en la miniserie lo ponen acompañado al caballo por Laura para darle más emoción todavía, y encima dos o tres lobos le atacan directamente a él, que casi se lo comen y todo. Esta sí que es buena... Y luego dicen que los guionistas no tienen imaginación.

    Saludos.

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