jueves, 14 de abril de 2011

Autopista hacia el cielo. La segunda temporada

El refranero español, que es muy sabio, tiene una frase ideal para describir cómo me he quedado después de ver la segunda temporada de una serie con un encanto muy particular llamada Autopista hacia el cielo. Y es: "Todo lo bueno se acaba". Porque sí, acabo de terminar estos 24 episodios y ya estoy impaciente porque salga la tercera temporada (espero que sea pronto porque, si no, me voy a ver obligada a tomar drásticas medidas... Y que cada cual piense lo que le parezca...).

Dejando un poco a un lado las bromas, hay que reconocer que Autopista hacia el cielo no va a ser de esas series que pasen a la historia por su magnífica calidad, pero sí podría hacerlo por el encanto de su planteamiento y por tener algunos capítulos inolvidables, de esos que a lo mejor no solemos ubicar en una serie o temporada y que, de repente, te encuentras viendo en un DVD comprado veinte años después.

Tengo que decir que me ha gustado mucho más esta temporada de Autopista hacia el cielo. En la primera, conocimos a los personajes y se establecía el vínculo amistoso y de confianza entre Jonathan Smith y Mark Gordon. En la segunda temporada Jonathan y Mark, Michael Landon y Victor French, tienen establecido tal vínculo que traspasa la pantalla: cuando se emocionan son auténticamente emocionantes, pero cuando se ponen en plan divertido (bromitas sobre la condición de ángel de Jonathan, sobre todo), son de verdad divertidos, como por ejemplo en el capítulo 15, "Cambio de vida", en el que Jonathan y Mark tienen que trabajar para una estrella de cine, el primero como guardaespaldas y Mark, ex policía, tiene que hacerlo como peluquero. Bueno, pues este capítulo tiene algunos momentos de carcajada, no sólo porque sea Mark el que tenga que hacer de peluquero en lugar de guardaespaldas, más acorde a su anterior profesión, sino porque además Dios le va a "castigar", poniéndole en una situación un poco complicada que permite a Victor French sacar toda su vis cómica.

Junto a este "tronchante" capítulo, hay otro muy especial que seguramente recordará mucha gente: el capítulo 16, "Sigue sonriendo", en el que Jonathan se encuentra con la que fue su esposa, ahora anciana, cada vez más sola. También nos encontramos con los típicos capítulos de niños enfermos ("Canción para Jason"), abuelos en apuros ("Encuentros celestiales en la tercera fase") y parejas que superan con amor o amistad sus diferencias insalvables (chica guapa pero ciega, en principio, con chico deforme en "El monstruo", 2 partes; chico guapo y deportista con chica obesa en "Amigos"); pero también hay un nuevo espacio para las reivindicaciones: ecológicas ("Aves del mismo plumaje") o pacifistas ("Cumbre").

Varias curiosidades que me han llamado mucho la atención:
  • La presencia de algunos jovencísmos actores, todavía conocidos, en algunos de los capítulos: Giovanni Ribisi (acreditado como Vonni Ribisi en "Canción para Jason"), Paul Walker en "Aves del mismo plumaje", Shannen Doherty (ex La casa de la pradera) en "El secreto" y Mark Paul Gosselaar en "La antorcha".
  • La presencia de "viejas glorias" del cine: Dorothy MacGuire, haciendo de esposa de Jonathan en "Sigue sonriendo", Edward Asner en "El último trabajo", Eli Walach en "Cerrar las heridas" y Lorne Green, el que fuera padre de Michael Landon en Bonanza, en el capítulo "La sonrisa de la tercera fila". Por cierto, que de este capítulo me puse una parte en versión original y me sorprendió la bonita voz y perfecta dicción de este maduro actor.
  • En esta segunda temporada, Landon y French ceden en dos ocasiones las labores de dirección y en uno de estos casos es a William F. Claxton, uno de los habituales en La casa de la pradera.
  • Y que, en moda, pocas cosas se inventan porque la protagonista del capítulo "El secreto" lleva una de esas sandalias de estilo romano que tanto se llevan este año (yo tengo unas exactamente iguales). Y de este capítulo hace más de 23 años.
Bueno, podría seguir hablando y comentando cada uno de los 24 capítulos, pero tampoco quiero extenderme más. Lo único que deseo es que llegue pronto la tercera temporada. Por cierto, otra reivindicación: el DVD sólo trae subtítulos en inglés. A Lorne Green se le entiende todo, pero prácticamente es al único. ¿Tanto trabajo cuesta incluir los subtítulos en español?

Escrito y publicado por Cinecita en su blog De Cine y Libros, el 27 de julio de 2009.

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