martes, 31 de mayo de 2011

Más gatitos de crochet

Empiezan a aparecer los aminekos que hice hace unos meses. Mi trabajo me está costando encontrarlos, porque cada uno está ya en su nuevo hogar, y olvidé sacarles fotos, pero he conseguido que la dueña de estos me los envíe. Qué monos ellos. Nunca antes había hecho amigurumis, pero reconozco que cuando están terminados son muy graciosos.

lunes, 30 de mayo de 2011

El gatito "Amineko"

He aquí otro clásico de internet, también de hace un tiempo. Sólo recuerdo que buscando cosillas de crochet encontré este precioso minino, así que imprimí las instrucciones, saqué mis lanas y ganchillos y me puse a hacer gatos. Y bueno, me pasó como con los acericos, que tuve que ponerme a hacer gatos como rosquillas.

Pues nada, me he acordado del gatito porque ahora mismo estoy haciendo uno que me han encargado, así que aprovechando que tenía que buscar el patrón he pensado que sería una buena idea ponerlo en mi blog para no perder el enlace al patrón original. Es un diseño de una japonesa (o un japonés, la verdad es que no lo sé), aunque las instrucciones están aquí en inglés, y he de decir que el muñeco es bastante fácil de hacer:

Patrón del Amineko

En español

Si te gusta el crochet no lo dudes, es un muñequito encantador. A ver si consigo fotos de todos los que he hecho y las pongo. Este fue el primero:



domingo, 29 de mayo de 2011

Alfiletero o acerico

Estaba cosiendo unos bloques de patchwork y de pronto me he dado cuenta de que me hacía falta un acerico. Y no es que no tenga, pues tengo al menos dos o tres, pero me apetece uno de esos tan monos que se ven en los blogs de patch. La cuestión es que hice unos muy bonitos pero en cuanto me los vieron me los quitaron de las manos, así que me dije para mí misma que me haría uno propio. Y el tiempo pasa y sigo sin mi acerico. Pero de hoy no pasa. En estos días voy a plantearme en serio hacerme uno.


Menos mal que le hice una foto a uno de los que "regalé". Es uno que se puso bastante de moda hace un tiempo, una pequeña maquinita de coser, más mona ella que ná. A ver si consigo hacerme una para mí, pero este lo agarraré con mis manos como Escarlata O´Hara la zanahoria aquella. 

Por si a alguien le interesa hacerlo, aquí hay un excelente tutorial, que creo recordar que es el que yo usé, así que gracias a la autora:

Alfiletero máquinita de coser - Tutorial

viernes, 27 de mayo de 2011

Mary Amelia Ingalls

La hermana mayor de Laura Ingalls Wilder, Mary Amelia, nació cerca de la localidad de Pepin, Wisconsin, el 10 de enero de 1865. En sus novelas Laura la describe como una niña muy buena y obediente, con un pelo rubio muy bonito, muy estudiosa, y que siempre ayudaba a su madre en las tareas de la casa, sobre todo cuidando a su hermana pequeña Carrie.

Con 14 años sufrió una enfermedad que le provocó una ceguera total para el resto de su vida. No está muy claro cual fue la enfermedad concreta, pues Laura cuenta en su libro En las orillas del lago de Plata que fue la escarlatina la que le causó la ceguera, pero en sus memorias no publicadas (Pioneer Girl) dice que fue un derrame cerebral. Como en el Estado de Dakota, donde vivía, no había posibilidades de escolarización especial para ciegos, tuvo que ingresar en el Colegio de Iowa para Ciegos, en la ciudad de Vinton, Iowa, donde estuvo desde 1881 hasta 1889, año en que se graduó. Durante el curso de 1887-88 Mary no acudió a las clases, no se sabe exactamente la razón, pero pudo ser por una enfermedad o por falta de dinero.

De izquierda a derecha, Carrie, Mary y Laura Ingalls

Después de graduarse volvió a su casa de De Smet, Dakota del Sur, donde vivía con su padre y su madre, ya que ella nunca se casó. Cuando murió Caroline, en 1924, Grace se fue a vivir con su hermana Mary a la casa familiar de De Smet. El 20 de octubre de 1928, con 63 años, murió Mary de neumonía, mientras visitaba a su hermana Carrie en Keystone, Dakota del Sur, y fue enterrada en el cementerio de De Smet junto a sus padres, y donde más tarde serían enterradas sus hermanas Carrie y Grace (Laura, Almanzo y su hija Rose fueron enterrados en el cementerio de Mansfield, Missouri). Mary no pudo, por tanto, ser testigo del éxito que su hermana Laura conseguiría con las novelas que escribió sobre su familia.

domingo, 22 de mayo de 2011

Walnut Grove

Todos los aficionados al mundillo de La casa de la pradera reconocen sin duda alguna este nombre. Es el pueblo donde se establece la familia Ingalls después de abandonar el territorio indio de Kansas, según la serie de televisión realizada por Michael Landon.

Aunque en la serie vemos cómo la familia vive en Walnut Grove incluso después de la boda de Laura, en la realidad sólo vivieron allí unos pocos años, desde que Laura tiene 8 años hasta los 12. Esto se narra en el cuarto libro de la serie, A orillas del río Plum, pero lo más curioso del asunto es que en ningún momento se nombra en este ni en ninguno de los otros libros a Walnut Grove. Siempre lo nombran como "el pueblo", pero nunca se dice su nombre real.

Cuando llegan al río Plum, a una milla y media del pueblo, se quedan a vivir en una casita subterránea, tipo cueva al más puro estilo “hobbit”, que Charles compra a un noruego llamado Hanson. Este señor Hanson le cambia a Charles su casa y sus tierras por la carreta y los caballos de los Ingalls, pues quería trasladarse al Oeste. En la serie de televisión, el señor Hanson era el dueño de la serrería donde trabajaba Charles Ingalls, además de ser el alcalde de Walnut Grove así como el fundador del pueblo. Nada que ver, por lo que podemos comprobar, con el personaje de la novela, que aparece al principio e inmediatamente parte hacia el Oeste y no volvemos a saber de él.

Durante el tiempo en que viven en las afueras de Walnut Grove (primero en la cuevita y luego en una casa de madera que construye Charles ayudado por el señor Nelson), nace el pequeño Charles Frederick Ingalls, Freddy, que ya vimos que murió con 9 meses. Sin embargo, Laura ni lo nombra en el libro.

A pesar de que Charles confiaba mucho en las posibilidades que tendrían en la pradera cercana a Walnut Grove, y de hecho siempre decía que Minnesota era la tierra de la leche y la miel, la realidad es que la suerte no les acompañó, pues cuando estaba a punto de conseguir una cosecha de trigo medio en condiciones vino de pronto una plaga de langostas que terminó con todo vestigio de vida verde en la zona. Para colmo Mary enfermó y se quedó ciega. Pero un día vino la hermana de Charles, Docia, y le ofreció un trabajo en el ferrocarril, así que Charles vio la oportunidad de volver a dar un giro en sus vidas y encontrar un mejor lugar donde establecerse, y aunque al principio Caroline fue reacia a cambiar de domicilio de nuevo, al final la convenció su marido. Laura tenía casi 13 años, y Mary todavía no había asistido a la escuela para ciegos. Vemos, pues, que tiene poca relación con lo que la serie de televisión nos cuenta.

Actualmente, la granja donde vivieron los Ingalls es de propiedad privada, aunque se permiten las visitas a los lugares claves que se nombran en la novela, como la orilla del río Plum donde estaba la cueva en la que vivían, la gran roca donde se encontraban con Johnny Johnson, el encargado de llevar el ganado a pastar, etc. Como curiosidad, decir que Walnut Grove tiene una extensión de 2,7 km² y una población de 871 habitantes (según el censo de 2010). Para saber un poco más de este pueblo nada mejor que visitar su página web, donde podemos ver todo lo relacionado con Laura Ingalls y su estancia en esas tierras. http://www.walnutgrove.org/index.html

sábado, 21 de mayo de 2011

Receta: Pollo asado “a mi manera”

Me gusta mucho el pollo, y como más me gusta es al horno. Los de los asadores me gustan casi todos, aunque en muchos sitios utilizan manteca de cerdo para asarlo, lo que les da un sabor magnífico, pero también más grasas de la cuenta. Así que yo en casa lo aso como me parece, echándole las especias que me gustan, y el resultado es bastante bueno (y mucho más ligerito).


Ingredientes:
- Un pollo entero o troceado
- Aceite de oliva virgen extra
- Ajo
- Pimentón dulce
- Orégano
- Pimienta molida
- Sal
- Laurel
- Vino blanco

Las cantidades son al gusto de cada cual, por eso no las pongo. A mí el sabor del ajo me encanta, aunque odio encontrarme trocitos, así que utilizo bastantes dientes de ajo pero lo trituro todo. Se puede hacer el majado en un mortero, pero para qué, teniendo la comodidad de las batidoras. Ponemos en el vaso de batir unos dientes de ajo (yo no echo menos de 4 o 5), una cucharada generosa de orégano seco, una cucharada de pimentón dulce o ahumado, un poco de sal, pimienta molida y un vasito de aceite de oliva, y lo batimos todo. Ponemos el pollo limpio con su piel (aunque luego no nos la comamos, pero le da un gran sabor al plato) en una bandeja de horno, y vertemos por encima el batido anterior, un vaso de vino blanco y una o dos hojas de laurel, y dejamos hacer al menos una hora u hora y media (depende del tamaño del pollo) hasta que esté bien dorado. Para ello le damos la vuelta a mitad de tiempo para que se dore bien por los dos lados. Si vemos que se queda demasiado seco le añadimos un poco de agua. Cuando quedan unos 20 minutos le suelo añadir unas patatitas pequeñas peladas para que se hagan con el jugo del asado. Es un plato delicioso.

jueves, 19 de mayo de 2011

Donde reside el amor

Finn Dodd prepara su tesis doctoral a la vez que ultima los preparativos de su boda con su novio Sam. Pero no se encuentra cómoda con la idea del matrimonio, así que decide pasar el verano en casa de su abuela para aclarar sus ideas mientras termina su tesis. Allí se reencontrará con las amigas de su abuela y con la hermana de esta, que le preparan una colcha nupcial de regalo, en la que cada una de ellas coserá un retazo con el amor como tema central (de hecho el tema de la colcha es “Donde reside el amor”, como dice el título en español). Cada una contará sus experiencias amorosas con la idea de intentar ayudar a Finn a tomar su decisión, y entre otras cosas descubrirá el secreto que han guardado su abuela y su tía abuela durante toda su vida. Al final la abuela no tendrá más remedio que organizar un quilting bee (que duró 71 horas según nos cuenta Finn) para poder terminar la colcha, ya que entre unas cosas y otras la tarea se iba alargando más de la cuenta.


La película es bonita de por sí, pero reconozco que lo que más me ha gustado es poder ver cómo confeccionan la colcha, cómo se reúnen para coser, cómo la que dirige el trabajo se enfada porque no le gusta la combinación de colores... En fin, el mundo del patchwork interrelacionado con la vida cotidiana, puesto que la tesis que escribe la protagonista va sobre la confección de quilts y la capacidad artística y de comunicación y transmisión de las mujeres que los hacen. Y de la paciencia y la tenacidad que hay que tener para hacer una colcha, y para vivir al fin y al cabo, aguantando lo que la vida te depara. Yo es lo que he sacado en conclusión de la peli, pero bueno, se ve también sencillamente sin comerse mucho el tarro, la verdad. Por cierto, me encanta el título en inglés, aunque el español también es muy bonito, y ambos representan perfectamente el espíritu de la peli.

Título original: How to make an american quilt
Año: 1995
Nacionalidad: EEUU
Duración: 109 minutos
Director: Jocelyn Moorhouse
Reparto: Winona Ryder (Finn Dodd)
              Ellen Burstyn (Hy Dodd)
              Anne Bancroft (Glady Jo)
              Alfre Woodard (Marianna)
              Dermot Mulroney (Sam)
              Kate Nelligan (Constance Saunders)
              Adam Baldwin (padre de Finn)
              Kate Capshaw (madre de Finn)
              Maya Angelou (Anna)
              Lois Smith (Sophia Darling Richards)
              Jean Simmons (Em Reed)
Guión: Jane Anderson (de la novela de Whitney Otto)
Música: Thomas Newman
Fotografía: Janusz Kaminski
Productora: Universal Pictures / Amblin Entertainment
Género: Romántica

miércoles, 18 de mayo de 2011

Quilting Bee

Hace un tiempo buscaba información en Internet sobre el acolchado en patchwork y por casualidad encontré esta expresión tan extraña (a mí al menos me lo parecía), Quilting Bee. Y ví un cuadro maravilloso de unas mujeres reunidas en torno a una mesa (en realidad era un bastidor, pero yo no lo sabía), cosiendo una colcha de patchwork. Era un óleo que representaba una imagen del siglo XIX más o menos, y me pareció preciosa. Pero cuando fui a buscar un poco más de información sobre el cuadro me quedé de piedra cuando descubrí que era una obra contemporánea, de un pintor norteamericano actual (que de hecho sólo tiene unos pocos años más que yo, jeje). Me estoy refiriendo al cuadro The Quilting Bee, de Morgan Weistling.


El siguiente paso era investigar qué era eso de un “quilting bee”, y nada, resulta que es una reunión de personas que se juntan (bee) para terminar colchas, para acolcharlas (quilting), puesto que cuantas más manos ayuden a coser antes se terminará la tarea. Para ello se necesita un bastidor bastante grande, y en las casas antiguas normalmente no había espacio para poner un trasto así dentro de la casa, así que durante el invierno las mujeres cosían la parte de arriba de las colchas y con la llegada del buen tiempo organizaban los quilting bees para rematar la faena, y sacaban los bastidores fuera de la casa. Por tanto era como una fiesta, una oportunidad para que las mujeres se relacionaran socialmente. Solía haber un número máximo de costureras invitadas, y era 12, y naturalmente se prefería a las buenas costureras, las que hacían una puntada pequeña y regular. Si no se cumplía este requisito lo máximo que podía hacer la mujer era dedicarse a preparar la comida para el resto de invitados. Estas reuniones podían durar desde un día hasta varios, y al finalizar la tarea se celebraba una fiesta donde había comida, juegos y bailes, en los que ya podían participar los hombres.

Y para ver un quilting bee nada mejor que visionar una estupenda película: Donde Reside el Amor (en inglés, How to Make an American Quilt), de Jocelyn Moorhouse, donde un grupo de amigas se reúne para hacerle un quilt a la nieta de una de ellas que está próxima a contraer matrimonio. Pero bueno, ya hablaré más extensamente de esta peli.

Como todo empezó por un cuadro, termino con él. Muy recomendable la página personal de Morgan Weistling, donde no sólo nos enseña algunos de sus cuadros, sino también los de su esposa, pintora también, e incluso algunas obras de una de sus dos hijas, que parece que ha heredado el talento de sus padres:

martes, 10 de mayo de 2011

Freddy Ingalls

Los Ingalls tuvieron un único hijo varón, al que llamaron Charles Frederick, y que nació el 1 de noviembre de 1875 en Walnut Grove, Minnesota, cuando Laura tenía 8 años. El pequeño Freddy, como era llamado por su familia, murió muy pocos meses después, el 27 de agosto de 1876 en South Troy, Minnesota, donde está enterrado. La familia viajaba hacia Burr Oak, Iowa, debido a que le habían ofrecido un trabajo en un hotel a Charles, y decidieron pasar parte del verano con unos familiares que vivían en una granja que les pillaba de camino. Esos familiares eran el hermano mayor de Charles, Peter Riley Ingalls, y su esposa Eliza Ann Quiner, hermana menor de Caroline Quiner Ingalls. Estando allí, enfermó de pronto el bebé, y a los pocos días murió, parece ser que por deshidratación, aunque realmente no se conocen las causas verdaderas de su muerte.

El pequeño Freddy en la serie de tv
Curiosamente Laura no menciona a su hermano en ninguna de sus novelas (sí lo menciona en su autobiografía no publicada, Pioneer Girl), a pesar de que debió ser todo un trauma para la familia, ya que sus padres lo llorarían toda su vida. Concretamente Caroline se quejaba siempre de lo distinta que habría sido su vida si el niño hubiera sobrevivido, lo cual es entendible puesto que en aquella época el trabajo en las granjas era muy duro, y a Charles le hubiera venido muy bien la ayuda de un hijo varón.

En la serie de tv de Michael Landon, La casa de la pradera, sin embargo sí se menciona esta historia en un episodio doble titulado El Señor es mi Pastor (partes I y II, capítulos 13 y 14 de la primera temporada), aunque son ficticias muchas de las cosas que se cuentan, como por ejemplo que el pequeño Freddy muriera con unas semanas de vida, cuando en realidad tenía 9 meses.

viernes, 6 de mayo de 2011

Receta: Pollo al horno estilo pizza


Me encanta el pollo. A Charles Ingalls también le gusta mucho, sobre todo frito. Al menos eso recuerdo haber visto en la serie de tv. El otro día ví un librito de cocina en el super mientras hacía la compra, y al día siguiente no tuve más remedio que probar una de las recetas, ya que me había llamado mucho la atención por lo sencilla y apetecible que parecía. Y no me equivoqué, era deliciosa y más fácil y rápida imposible. Es de esas recetas que sirven para quedar divinamente si tienes invitados. Hasta el nombre resulta rico. El libro se llama 101 sabrosos platos únicos, está escrito por Jeni Wright y es de la editorial Grijalbo, 2011 (en su edición española).

Solo se necesitan dos pechugas de pollo pequeñas deshuesadas y sin piel, 4 tomates cherry cortados en cuartos, 50 gr de queso cheddar rallado (o el que más nos guste), una cucharada de aceite de oliva y 2 cucharaditas de pesto. Esto es para dos personas.

Precalentamos el gratinador a temperatura alta. Echar el aceite de oliva en una sartén y freir el pollo durante dos minutos por cada lado, hasta que se dore un poco. Mientras se hace el pollo, mezclamos el queso con los tomates. Ponemos el pollo en un recipiente de horno, y le untamos una cucharadita de pesto a cada pechuga. Cubrimos con el queso con tomates y ponemos a gratinar durante un minuto o hasta que el queso se funda. Para ello bajamos un poco la temperatura del gratinador. Servir con una ensalada verde.

La fotografía gastronómica no es lo mío, como se puede ver, y además no tenía tomates cherrys, así que usé tomates normales cortados en lonchas. Puse el pollo, el pesto, el queso y el tomate, en ese orden. Y estaba riquísimo, y muy ligerito.

jueves, 5 de mayo de 2011

Los libros de Laura Ingalls Wilder


Me he dado cuenta de que he empezado a hablar de los libros de Laura pero no he puesto un listado con los mismos. Pues nada, más vale tarde que nunca, así que aquí están:
  1. Little House in the Big Woods (1932). La casa del bosque.
  2. Farmer Boy (1933). Un granjero de diez años.
  3. Little House on the Prairie (1935). La casa de la pradera.
  4. On the Banks of Plum Creek (1937). A orillas del río Plum.
  5. By the Shores of Silver Lake (1939). En las orillas del lago de Plata.
  6. The Long Winter (1940). El largo invierno.
  7. Little Town on the Prairie (1941). La pequeña ciudad en la Pradera.
  8. Those Happy Golden Years (1943). Aquellos años dorados.
  9. The First Four Years (1971). Los Primeros Cuatro Años. Publicado póstumamente. El heredero de Rose Wilder Lane encontró, tras la muerte de Rose en 1968, el manuscrito de esta novela entre las pertenencias de la hija de Laura Ingalls, y lo publicó sin corregir, supuestamente tal y como salió de la mano de Laura.



Laura escribió más cosas, aunque nunca las vio publicadas. Por ejemplo, escribió un diario durante el viaje que hizo en 1894 con su marido Almanzo y la pequeña Rose, que tan sólo tenía 7 añitos, desde su casa de De Smet, Dakota del Sur, a Mansfield, Missouri, donde finalmente se estableció la familia y pasó el resto de sus vidas el matrimonio. On the Way Home fue publicado en 1962 por Rose Wilder Lane, cinco años después de la muerte de su madre, Laura Ingalls Wilder, y Rose añadió algunas cosas que recordaba.

En 1974 se publicó el último libro original de Laura, titulado West from Home, donde se muestran las cartas que escribió a Almanzo Wilder mientras ella visitaba a la hija de ambos, Rose, en San Francisco en 1915.

Como curiosidad, decir que Rose fue la que animó a su madre a que pusiera por escrito todas esas historias que le contaba de su infancia, y así Laura escribió un primer manuscrito al que tituló Pioneer Girl, donde contaba sus recuerdos de niñez hasta el momento en que se casó con Almanzo. Este libro nunca fue publicado ya que fue rechazado por las editoriales, así que Laura y Rose decidieron reelaborarlo y así surgió la serie de “Little House” (como se conoce a los libros de Laura Ingalls).

domingo, 1 de mayo de 2011

Helen Moore Sewell

Fue la ilustradora original de los libros de Laura Ingalls Wilder, en algunos de los cuales fue ayudada por Mildred Boyle. Los libros de la serie de Laura Ingalls ilustrados por Sewell se dejaron de imprimir en 1953, cuando la Harper & Brothers (actualmente HarperCollins Publishers) comenzó a publicar la serie de Little House ilustrada por Garth Williams.

 Hija de William Elbridge Sewell, un oficial de la Marina que fue gobernador de la isla de Guam (desde febrero de 1903 a marzo de 1904, cuando murió repentinamente tras sufrir unos problemas intestinales), Helen Sewell nació el 27 de junio de 1896 en Mare Island, California, aunque quedó huérfana en 1904, con tan solo 8 años, edad en la que ya tenía claro que quería ser artista. Su madre, Minnie Moore, había muerto en 1901, dejando 3 hijas pequeñas. Pasó su infancia en Brooklyn, Nueva York, con unos familiares que se ocuparon de ella y sus hermanas, y con 12 años comenzó a estudiar arte en el Pratt Institute, siendo la persona más joven en entrar en esta institución. En los años 20 ya ilustraba libros infantiles. Murió en Nueva York, el 24 de febrero de 1957, a los 61 años de edad, tras una larga enfermedad.