viernes, 7 de octubre de 2011

Mi Ántonia, de Willa Cather

Estaba el otro día leyendo El largo invierno, de Laura Ingalls Wilder, cuando de pronto ví algo que me llamó mucho la atención. Laura quería ayudar a su padre a recoger gavillas en el campo, pero a su madre no le parecía bien. Decía que las mujeres no deberían trabajar en el campo, que sólo lo hacían las extranjeras y que ellas eran americanas y no estaba bien que hicieran un trabajo de hombres. Bueno, al final Laura se sale con la suya y ayuda a su padre, ahorrándole mucho dinero.

Dejando a un lado cualquier tipo de interpretación, lo que me llamó la atención es que hacía poco tiempo que había leído algo similar en otro libro. Se trata de Mi Ántonia, de la escritora norteamericana Willa Cather, en el que se narra la historia de unos inmigrantes de Bohemia (República Checa) que llegan a Nebraska, concretamente a un pueblo (ficticio, creo) llamado Black Hawk. Jim Burden, el narrador de la historia, viaja a dicho pueblo para vivir en la granja de sus abuelos tras quedar huérfano. Desde que llega, con once años, entabla una fuerte amistad con Tony (Ántonia), cuatro años mayor que él y que casi no habla nada de inglés, y vamos viendo cómo ambos van creciendo y buscando sus propios destinos.

No recuerdo exactamente qué personaje lo dijo, pero en el libro de Cather también se habla de que el trabajo en el campo es sólo para los hombres, y como mucho para las mujeres inmigrantes, pero no para las nativas. En fin, es solo una curiosidad más, y por eso aprovecho para recomendar la lectura de esta novela.

Wilella Sibert Cather (conocida como Willa Cather), la autora, nació en Winchester, Virginia, el 7 de diciembre de 1873, en el seno de una familia católica de origen irlandés, y pasó su infancia en Nebraska, en la época de la colonización de inmigrantes escandinavos y checos. Estudió en la Universidad de Nebraska, donde se presentó vestida de hombre con el nombre de William Cather. Antes de dedicarse en exclusiva a la literatura había trabajado de maestra y periodista, y había viajado mucho. Publicó su primera novela (Alexander´s Bridge) en 1912, cuando tenía casi 40 años de edad. Al año siguiente publicó O Pioneers!, con el que inicia uno de sus temas principales, el mundo de los colonos que conoció en su infancia. Otras obras suyas son Mi Ántonia (1918), One of Ours (1922), con la que ganó el Premio Pulitzer, Death Comes to the Archbishop (1927), Shadows on the Rock (1931), etc. Murió en Nueva York, el 24 de abril de 1947.

Aunque no tienen absolutamente nada que ver, pues una escribió libros para niños y otra para adultos, sí hay cierto paralelismo entre Laura Ingalls y Willa Cather (o al menos yo así lo veo). Ambas son casi coetáneas (Laura nació en el 1867 y Willa en el 1873). Ambas escribieron sobre la dura vida de los pioneros, Laura de forma más autobiográfica y Willa usando sus vivencias pero creando personajes ficticios. Y ambas describen con maestría la vida en las praderas, Laura en Kansas, Minnesota y Dakota del Sur, y Willa en Nebraska. Además, las dos fueron maestras y periodistas, y se dedicaron a la escritura a edades algo avanzadas (para lo que suele normal en los escritores). En este punto Laura gana a Willa ya que comenzó a publicar con más de 60 años. De todas formas no son comparables, ni en su obra ni en sus vidas. Willa Cather, por ejemplo, era una mujer muy independiente y que no se regía por convencionalismos de la época. Ya he contado que se presentó en la universidad vestida de hombre y con nombre masculino, y además vivió 40 años con su compañera, Edith Lewis, cosas todas ellas que no creo que fueran muy corrientes en su época.

En fin, un buen libro escrito por una mujer muy interesante.

5 comentarios:

  1. En esa época hay muchas mujeres extraordinarias, que en su momento a lo mejor pasaron inadvertidas. o raro es que Willa Cather se tuviera que vestir de hombre para ir a la Universidad: una se espera que eso pasaba en España, donde las mentalidades eran muy cerradas... pero mira, en todos los sitios cuecen habas, que se suele decir.

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  2. Me he comido la "L": sería "Lo raro" y no "o raro", porque si no sería brasileña...

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  3. ... o portuguesa... o gallega...

    Jejeje.

    Pues sí, para que veas que en todas partes cuecen habas.

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  4. Me parece bien que pongas los datos de Willa Cather, pero no olvides hacer la cita de dónde sacaste la información.

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