sábado, 26 de noviembre de 2011

Receta: Compota de membrillo


El membrillo, típico de esta época otoñal, es demasiado áspero y amargo como para comerlo crudo. Por eso lo más habitual es hacer compotas o dulces. De ambas maneras está muy rico, pero a mí me gusta mucho más en compota, ya que el dulce (o carne) de membrillo me resulta demasiado empalagoso. Hice poquita cantidad porque en casa gusta a muy poca gente y no quería que me sobrara mucho. Como es tan fácil de hacer, si otro día me apetece de nuevo haré otro poco. Para dos membrillos de unos 600 gramos usé:

- 4 o 5 cucharadas de azúcar (blanca o morena, yo usé una mezcla de las dos)
- 1 palo de canela
- 3 clavos de olor
- Agua
- Limón para conservar la fruta

Se pelan los membrillos y se trocean (no muy grandes). Mientras los troceamos podemos ir echándolos en un bol con agua y limón para que no se pongan muy oscuros, ya que esta fruta se oxida enseguida. En un cazo ponemos el membrillo troceado, la canela, los clavos, el azúcar y cubrimos todo con agua. Ponemos a cocer a fuego lento durante al menos media hora (o hasta que la fruta esté tierna). Dejamos enfriar y servimos unos trocitos de membrillo con almibar por encima. El membrillo así está riquísimo, pero el almibar es de pecado mortal.

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