viernes, 28 de septiembre de 2012

Autopista hacia el cielo. 3ª temporada

Parecía una batalla perdida, pero después de quedarme en el DVD de la segunda temporada de Autopista hacia el cielo, pensaba que de ahí no iba a pasar. Yo no sé el motivo, pero la tercera temporada sí pudo salir en Estados Unidos y la cuarta y la quinta ya no, por lo menos la última vez qué me quise enterar de cómo iba la cosa. Así que la única opción era esperar a ver si cambiaba algo o que nos la pusieran por televisión. Y mira por dónde, 13tv (muy propio, ¿quién iba a ser, si no?) ha estado emitiendo de forma continuada la tercera y la cuarta temporada durante este verano, al medio día. Con la llegada de septiembre, ha pasado a las mañanas y han vuelto al inicio de la tercera. Ahora queda por ver si van a terminar con la cuarta temporada (que no lo han hecho en verano) y qué puede pasar con la quinta, más corta de lo habitual por la enfermedad de Victor French, que murió incluso antes de que terminaran de verse todos los capítulos en la televisión norteamericana.

Para mí, este verano ha sido un poquito más llevadero gracias a estos capítulos de Autopista hacia el cielo. Ya sé que no pongo el listón muy alto y que a mucha gente le puede parecer una tontería de serie: es verdad que no es gran cosa en cuestión de calidad y además cada año que pasa va perdiendo mucho visualmente (¿así nos vestíamos a finales de los 80? Jesús, lo había intentado borrar de mis recuerdos). Pero, como decía tras la primera temporada, aquí lo que te tiene que gustar es la vida según Michael Landon, y a mí me gusta, a pesar de estar viendo esos pantalones vaqueros ajustados a la cintura, los tenis blancos y la cazadora con más hombreras que las que se ponían los de Locomía...

Y la tercera temporada no ha sido para menos en la ración habitual que le gustaba darnos a Michael Landon de niños con problemas de salud, abuelitos/as ante segundas oportunidades en la vida o perros que lo pasan fatal. Han sido 25 capítulos en los que hemos podido comprobar que Mark Gordon tiene amigos allá donde vaya y que ha sido o está invitado a ser padrino de medio Estados Unidos. También nos encontramos con los habituales capítulos dobles, dos: el inicio de la temporada, Un amor especial, en el que encontramos de nuevo a la pareja Scottie, el abogado parapléjico y Diane, su esposa, prima de Mark; y Amor y matrimonio, que estuvo muy bien porque de forma sorprendente 13tv lo puso de una vez, quitando el inicio y el resumen de la segunda parte, un método ideal en estas series ya antiguas y en la que tampoco es que haya una intriga como para tenerte esperando hasta el siguiente capítulo.

Una curiosidad de Un amor especial es que nos encontramos con dos jovencísimos actores que ahora nos suenan mucho: Paul Walker, demostrando ser algo más que una cara bonita y encarnando a un niño con deficiencias psíquicas, y Josh Brolin, haciendo de hermano deportista, más del estilo de sus papeles adolescentes, como en Los Goonies. Otra anécdota que llama la atención y que ahora no recuerdo en otras series es que en el capítulo La fe de un padre nos encontramos a Eli Walach, a su esposa Anne Jackson y a la hija del matrimonio, Katherine Walach haciendo precisamente el mismo papel de familia.

En esta temporada, Jonathan Smith ha descubierto en ocasiones su condición de ángel, algo que no solía hacer antes, pero que está muy bien porque da lugar a situciones cómicas. Tengo que decir que algunos de los capítulos que más me han gustado han sido dos en los que sucedía esto: Jonathan Smith va a Washington y el que me imagino que fue el capítulo navideño de la temporada, El Nueva York de Basinger. También estaba bastante bien el último capítulo de la temporada, El regalo de la vida, con un sorprendente Leslie Nielsen haciendo de un rico y despiadado hombre de negocios que encuentra una oportunidad para redimirse ante la cercanía de una muerte anunciada en siete días.

En fin, Autopista hacia el cielo no pasará a la historia de la televisión, aunque sí a mi pequeña historia sentimental de la tele. Me encanta esta serie y sus personajes, Jonathan Smith y Mark Gordon, una pareja que transmite creo yo gracias a la buena labor de sus actores, Michael Landon y Victor French, y también a que pienso que ellos creían mucho en lo que estaban haciendo, dando la sensación de estar pasando un buen rato, compartiéndolo por tanto con quienes les vemos a través de la televisión. Y eso es tan difícil de encontrar ahora...

Escrito y publicado por Evam en su blog Mis series favoritas.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Lado Oscuro triunfa en Málaga




El sábado pasado, día 22 de septiembre, se celebró en Málaga el desfile de la Legión 501, el Puño de Vader (501st Legion, Vader´s Fist), también conocida como la Spanish Garrison. ¿Qué es esto? Pues una organización a nivel mundial de fans de Star Wars que se dedican a ponerse sus trajes de personajes de la saga y a desfilar en eventos benéficos o por pura diversión.

Si no me equivoco, ya habían celebrado 3 desfiles en España, y ahora venían a Málaga para participar en un acto benéfico a favor de la Fundación Luis Olivares que se dedica a ayudar a niños con cáncer y a sus familias, y concretamente este acto lo dedicaban a promover la donación de médula ósea.

El desfile iba además amenizado por la música de la Unión Musical Maestro Eloy García, que iba tocando piezas de la banda sonora de la serie compuestas por John Williams. Mi pequeño grupito de frikis estaba colocado casi al principio del recorrido oficial, justo a la entrada de calle Císter, y allí pudimos ver llegar a todo el Lado Oscuro de la Fuerza desfilando al son de la Marcha Imperial que más de uno tiene en su móvil (jeje).

Sé que a mucha gente esto le parecerá una solemne chorrada, pero la verdad es que las calles de mi ciudad se llenaron de cuarentones con camisetas de lo más friki que te puedas echar en la cara, acompañados muchos por sus pequeños hijos, la mayoría de los cuales ni siquiera sabían qué era aquello (aunque alguno sí que se metía bien en su papel, como un pequeño Darth Vader que teníamos justo al lado y que dejaba boquiabierto a todo el que lo veía; el niño era clavadito al Vader del anuncio de coches). Los mayores disfrutamos más que los pequeños, no me cabe duda, porque aunque ellos hayan visto las pelis y les gusten los disfraces, no pueden llegar a sospechar lo que significa todo el mundo Star Wars para los que lo vivimos desde sus inicios hace ya más de 30 años (Diosssssssss, cómo pasa el tiempo).

Si para colmo el acto tenía un interés benéfico para una buena causa, le doy mucho más valor todavía. Si quereis ver fotos de todo el recorrido, desde que los integrantes de la 501 Legión se vestían dentro de la Cofradía de Estudiantes hasta que terminaron su recorrido y se fotografiaban con los fans, podeis verlas aquí: El Lado Oscuro de la Fuerza colapsa Málaga.

 

martes, 25 de septiembre de 2012

Jersey de bebé a crochet

Bueno, no sé por qué pongo a crochet en el título, porque todo lo que hago es a crochet, jeje. Todavía no me he atrevido a meterle mano a las dos agujas, y eso que de pequeña hice mis pinitos con el tricot sobre todo porque veía a diario a mi madre hacerlo, pero la verdad es que lo mío es el ganchillo. Y como siempre que me entero de que alguien cercano espera un hijo, me pongo manos a la obra y le hago alguna cosa. En este caso me he atrevido con un jersey para el mismo niño de la mantita que hice hace unos meses, antes de que naciera, y del conjunto de gorro, mitones y patuquitos. Así que le he completado el conjunto con un jersey a juego hecho en un hilo azul especial de bebé, y que ha quedado muy suave. Con los calores que hemos tenido es lo mejor que podía hacerle a la pobre criaturita, que ha venido al mundo en el verano más caluroso de los últimos 60 años. Bufff.... angelito mío, jeje. Es el primer jersey que hago, así que tiene muchos fallos. El principal son las mangas, que no me han gustado mucho a pesar de que eran así en el patrón de la revista de la que lo he copiado. Pero para el próximo le pienso cambiar las mangas y hacerlas rectas. De todas formas al niño le queda bien el jersey, pero no sé, no me convencen las manguitas. Bueno, pongo unas fotos:

La parte delantera
Parte trasera, con 3 botones en la parte superior
Detalle de los botones con las presillas para abrocharlos
Detalle del punto calado

Bueno, para ser el primero no estoy muy descontenta del todo, porque por lo menos voy viendo los fallos que tengo y ello me servirá para mejorar en las siguientes labores. Ya por lo pronto tengo en mente hacer otro igual pero de manguita larga para otro bebé que está en camino. Menos mal que el tiempo ha refrescado un pelín y se pueden hacer cosas con lana. Ya por fin he podido continuar con mi colchita de hexágonos, que la pobre ha estado totalmente abandonada en el verano. Cuando esté un poco más avanzada la pondré aquí.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Receta: Tortitas americanas


Con las tortitas americanas (pancakes o panqueques) me ha pasado como con las rosquillas de Homer Simpson, que hasta que no las he probado no me he quedado tranquila. Que no se note que somos una generación televisiva, jeje. Lo bueno de las tortitas es que son facilísimas de hacer. Lo malo es que no se puede abusar de ellas, como de nada. Pero es un desayuno ideal de un domingo, cuando nos levantamos con más tranquilidad y podemos estar más rato en la cocina. Vamos con los ingredientes:

- Medio vaso de leche
- Un vaso de harina
- Una cucharadita de levadura
- Un huevo
- Dos cucharadas de azúcar
- Una pizca de aceite de oliva para engrasar la sartén

Se mezclan bien todos los ingredientes menos el aceite. Yo lo suelo hacer con la batidora porque es más rápido. Engrasamos levemente una sartén y echamos un poco de la masa, como unas dos o tres cucharadas. Dejamos que se haga a fuego no muy fuerte, y cuando empiecen a salir burbujas le damos la vuelta. Vamos poniendo una encima de otra en un plato, para que no se enfríen, y servimos con sirope de chocolate, aunque se le puede añadir nata, miel, sirope de arce, etc. Con estas cantidades salen 6 tortitas, que para dos personas es un desayuno muy decente.

Las tortitas son un clásico de la cocina norteamericana, y como no puede ser de otro modo, también están presentes en nuestra serie preferida.

Aquí Jack se zampa una pedazo de tortita después de perderse en las aguas del río que cruzaron los Ingalls en su viaje hacia el territorio indio. En la novela de Laura Ingalls Wilder, Caroline le ofrece a Jack una de las tortas de maiz que estaban cenando, pero Jack estaba tan cansado que solo la lamió pero no se la comió. Prefería dormir el pobrecillo.

En la miniserie de 2005 sin embargo, Jack relame hasta el plato, y la recompensa final es nada menos que poder viajar dentro de la carreta con los humanos:


Lógicamente, en el capítulo piloto de La casa de la pradera de Michael Landon Jack no recibe la consabida tortita, sino un cariñosísimo abrazo de Charles Ingalls:

El amor es un buen alimento para el alma, pero digo yo que una tortita para el pobre perrillo que debió pasarlas canutas no estaría nada mal, jeje.

Espero que probeis las tortitas, porque están buenísimas y son fáciles de hacer. Las rosquillas de Homer ya es otro tema. Están muy buenas también, pero da más flojera hacerlas (será que se contagia la personalidad del protagonista).

viernes, 7 de septiembre de 2012

El crochet en la pintura (y III)



Quiero acabar mi recorrido pictórico de temática crochetera (o ganchillera) dedicando una entrada entera y exclusiva a una de mis pintoras favoritas, Mary Stevenson Cassatt (1844-1926), más conocida como Mary Cassatt. Una mujer muy particular, nacida en Pittsburgh (EEUU) en el seno de una familia acomodada, lo que le permitió viajar mucho y tener una buena educación. Sin embargo, contaba con la desventaja de ser mujer para dedicarse a un oficio que en aquella época no estaba bien visto que lo ejercieran las mujeres, e incluso su propio padre le costeaba sus gastos personales pero no le pagaba los materiales de pintura, porque estaba en contra de que su hija se dedicara a ello de forma seria. Aún así, ella se puso el mundo por montera y estudió con profesores particulares (las mujeres no podían matricularse en la Escuela de Artes de Paris, ciudad en la que vivía). Uno de esos profesores particulares que tuvo fue Camille Pisarro, quien la introdujo en el mundillo de los impresionistas, y gracias a las exposiciones que realizó con ellos, con Degas como su principal valedor, consiguió darse a conocer. A partir de 1886 dejó de identificarse con ningún movimiento artístico y continuó sola su camino, hasta que 11 años antes de su muerte tuvo que dejar de pintar porque se quedó ciega por la diabetes que padecía.

Sus obras con mujeres haciendo ganchillo son las siguientes:

Lydia haciendo crochet en el jardín en Marley, 1880. Metropolitan Museum of Art


Lydia sentada en una terraza, haciendo crochet, 1881-82. Colección privada.


The Crocheting Lesson, 1901. Bates College Museum of Art
La lección de crochet, 1913.

Como curiosidad, decir que la Lydia de los primeros cuadros es su hermana, que le sirvió de modelo en muchas obras, y cuya muerte en 1882 dejó a la artista sumida en una profunda crisis de la que tardó años en salir, y durante la cual no pintó ni un cuadro.

Y bueno, para terminar nuestro viaje artístico por el mundo del crochet en la pintura, quiero acabar con una fotografía antigua que demuestra lo popular que ha sido el crochet en todo el mundo:



Sí, la mismísima reina Victoria de Inglaterra (1819-1901), o del Reino Unido, que no sé muy bien cómo se dice, haciendo crochet, jeje. Si es que es un vicio...