miércoles, 12 de septiembre de 2012

Receta: Tortitas americanas


Con las tortitas americanas (pancakes o panqueques) me ha pasado como con las rosquillas de Homer Simpson, que hasta que no las he probado no me he quedado tranquila. Que no se note que somos una generación televisiva, jeje. Lo bueno de las tortitas es que son facilísimas de hacer. Lo malo es que no se puede abusar de ellas, como de nada. Pero es un desayuno ideal de un domingo, cuando nos levantamos con más tranquilidad y podemos estar más rato en la cocina. Vamos con los ingredientes:

- Medio vaso de leche
- Un vaso de harina
- Una cucharadita de levadura
- Un huevo
- Dos cucharadas de azúcar
- Una pizca de aceite de oliva para engrasar la sartén

Se mezclan bien todos los ingredientes menos el aceite. Yo lo suelo hacer con la batidora porque es más rápido. Engrasamos levemente una sartén y echamos un poco de la masa, como unas dos o tres cucharadas. Dejamos que se haga a fuego no muy fuerte, y cuando empiecen a salir burbujas le damos la vuelta. Vamos poniendo una encima de otra en un plato, para que no se enfríen, y servimos con sirope de chocolate, aunque se le puede añadir nata, miel, sirope de arce, etc. Con estas cantidades salen 6 tortitas, que para dos personas es un desayuno muy decente.

Las tortitas son un clásico de la cocina norteamericana, y como no puede ser de otro modo, también están presentes en nuestra serie preferida.

Aquí Jack se zampa una pedazo de tortita después de perderse en las aguas del río que cruzaron los Ingalls en su viaje hacia el territorio indio. En la novela de Laura Ingalls Wilder, Caroline le ofrece a Jack una de las tortas de maiz que estaban cenando, pero Jack estaba tan cansado que solo la lamió pero no se la comió. Prefería dormir el pobrecillo.

En la miniserie de 2005 sin embargo, Jack relame hasta el plato, y la recompensa final es nada menos que poder viajar dentro de la carreta con los humanos:


Lógicamente, en el capítulo piloto de La casa de la pradera de Michael Landon Jack no recibe la consabida tortita, sino un cariñosísimo abrazo de Charles Ingalls:

El amor es un buen alimento para el alma, pero digo yo que una tortita para el pobre perrillo que debió pasarlas canutas no estaría nada mal, jeje.

Espero que probeis las tortitas, porque están buenísimas y son fáciles de hacer. Las rosquillas de Homer ya es otro tema. Están muy buenas también, pero da más flojera hacerlas (será que se contagia la personalidad del protagonista).

6 comentarios:

  1. Hay que dedicarles tiempo a las tortitas, pero se ven sabrosìsimas.
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    ¿La miniserie del 2005? Caray, cada vez ignoro màs ¡No sabía que existía! Y debe ser porque en el primer capìtulo que vi, donde a Jack se lo lleva la corriente, el señor Ingalls no tenía barba como pasa con el conductor de la carreta de la foto que colgaste.
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    Gracias por los datos que me aportas en tu entrada anterior, me convenciste de que eso de los puños debe ser retòrica, aunque te digo, a mí como escritor que soy,me pasò lo siguente: alguien al saber que yo era el autor de cierto cuento, me saludó con unas palabras que no voy a repetir aquí, digamos que mi mamá -que Dios la tenga en su gloria- salió a relucir, y todo porque y que yo había matado a "x" personaje. El caso es que para los efectos, ese ha sido uno de los mejores elogios que he recibido acerca de mi libro.

    Sin más, y en contacto

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  2. Desde luego que por la pinta que tienen las tortitas dan ganas de desayunarse un par por lo menos :) :) :) :)

    Un abrazo.

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  3. muy buenas y me parecen fáciles así que la anoto para hacerlas en cualquier momentito!

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  4. Ya decía yo que más que Jack se parecía a Diablo, pero es que era el de la miniserie... De todas maneras, y con todo el respeto del mundo para los otros, pero que graciosísimo que era mi Jack...

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  5. ¿Diablo? Jajaja, supongo que te refieres a Bandido, el segundo perro de los Ingalls. Pues sí, todos los perros que salen en la serie y miniserie son muy bonitos, pero Jack es especial. Por algo lo tengo en mi avatar.

    Alí, ese capítulo que dices es el piloto de la serie de Michael Landon. Por eso no tiene barba. El Ingalls de la barba es el de la miniserie, que lleva barba porque el auténtico Charles Ingalls la llevaba. Espero no haberte liado más, jeje.

    Hola Susi, me alegro verte por aquí. Prueba a hacerlas un día, verás qué fáciles son.

    Frente, un par no. Mejor tres, jaja.

    Saludos.

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  6. Diablo, Bandido... en fin, parecidos son aunque ya me parecía raro que los Ingalls le pusieran ese nombre a un perro, con lo religiosos que eran en esa zona y en esa época. No es por nada, pero es que Jack se parece a Kenzito en invierno, cuando tiene todo el melenón...

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