martes, 18 de junio de 2013

Receta: Pan de jengibre de Laura Ingalls Wilder

Por fin puedo dar fe de la más famosa de las recetas de cocina de Laura Ingalls Wilder. Bueno, al menos ella misma confesó alguna vez que si tuviera que elegir una de entre todas sus recetas se quedaba con esta. Y tan famosa se ha hecho desde que la publicó en 1953 que no solo la han (hemos ya) hecho miles de personas por todo el mundo, sino que es el pastel que se hace normalmente para conmemorar el cumpleaños de Laura en los distintos actos que se realizan por distintos sitios.

Hace un año y medio ya la hice para ponerla en este blog. De hecho, fue una de las primeras recetas que quise poner aquí, pero no sé qué me ha pasado que parece que estuviera gafada con el dichoso bizcocho. Porque sí, el famoso gingerbread es un bizcocho de jengibre, y no galletas como yo creía. De hecho, este fue mi error en la primera elaboración que hice. Le dí a la masa forma de galletas, y salieron muy ricas, esponjositas y sabrosas. Pero me puse a ver imágenes por internet y me dí cuenta de que todos los bizcochos tenían forma de eso, de bizcocho, y no de galletas. Así que decidí no poner la receta hasta hacerla en condiciones. Y el tiempo fue pasando hasta llegar a la actualidad, año y medio después del primer experimento. En pleno junio, con estos calores, y yo haciendo un pastel típico de Navidad, jeje.

Pero la cosa no termina ahí, porque temiendo un fracaso decidí hacer un pastel con la mitad de ingredientes, y no sé qué ocurrió, que me lié con las tazas y las cucharadas de té, porque la receta viene, cómo no, con las medidas anglosajonas, y al final se me olvidó echar el agua hirviendo y me pasé encima con el clavo. Cuando me quise dar cuenta tenía en el horno un auténtico ladrillo. Así que al final decidí dejarme llevar y hacer la receta tal cual, sin cambios de ningún tipo, y por fin me salió. Jo, cómo se me ha resistido... pero al final salió muy bien.

Bueno, de sabor está delicioso, siempre y cuando te gusten las especias. A mí me encantan, y no es el primer dulce que pruebo con pimienta, pero no confiaba en mi entorno, que es de boca más delicadilla. Pero me equivoqué. No es que aplaudieran, porque la verdad es que son sabores que no suelen probar nunca, pero les supo rico, que ya es más de lo que yo esperaba. Eso sí, decidí hacerle una cubierta de chocolate para enriquecer el sabor, como recomienda la misma Laura, y la verdad es que fue un acierto total.

La receta forma parte de un libro que recoge las mejores recetas de Laura Ingalls, llamado The Laura Ingalls Wilder Country Cookbook. Y bueno, vamos con ella. En un bol se mezclan una taza de azúcar moreno, media taza de mantequilla (yo preferí usar aceite de girasol, que es más suave que el de oliva, y lo prefiero a la mantequilla) y una taza de melaza. A esto se le añade un vaso de agua hirviendo con dos cucharillas de bicarbonato. Se mezcla todo bien.

En otro cuenco se mezclan 3 tazas de harina con una cucharilla de cada una de las siguientes especias: jengibre molido, canela molida, pimienta de Jamaica molida, nuez moscada molida y clavos molidos, y media cucharilla de sal. Todo esto se añade a la mezcla anterior y se trabaja hasta integrar bien la harina. Y por último se le añaden dos huevos batidos. Mezclamos todo hasta dejar una masa fina.

Se mete al horno (precalentado) en un molde engrasado a unos 175ºC durante al menos unos 40 minutos (como siempre dependerá del horno de cada cual). Se le pueden añadir pasas o fruta escarchada, y una cobertura de chocolate. Aunque con un poco de azúcar molido también queda muy bien.

Así quedó la cubierta de chocolate, muy rica. La hice mezclando dos cucharadas de azúcar  molida con una de mantequilla. Cuando la mezcla está cremosa le añadí unos 50 gramos de chocolate fundido.


9 comentarios:

  1. En bizcocho tiene pinta más apetecible que en galletas. Es raro comer un dulce que realmente no parece dulce, pero está bueno...

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  2. siempre escuche decir a los que saben de reposteria que hay que ser rigurosos con las medidas de la receta, así que entiendo que las primeras veces que hiciste el bizcocho no resultara como imaginabas, se ve que éste último si quedó bueno! yo en mi casa me parece que con el tema de las especias voy mal, a mi me gustan pero a mi flia. dudo, en fín a lo mejor algún día pruebo, aca el clima me acompaña para prender el horno y perfumar la casa con el bizcocho, está haciendo mucho frío y mañanas blancas de escarchas, cariños Valera!

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  3. Pues sí, Evita, en bizcocho me gustó más que en galletas. La diferencia estaba que en forma de galleta se resecaba antes, y el bizcocho era muy jugosito.

    Susi, qué suerte, allá empezais el invierno y aquí empezamos el infierno (el verano, quiero decir, jeje). Aunque por ahora no me puedo quejar, ya que no está haciendo mucho calor. De todas formas, ya he colgado mis agujas de crochet y mis lanas para cuando refresque.

    Besos para las dos.

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  4. Voy a ponerme a la tarea de hacerlo gracias por la receta

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  5. Holaaa. Las medidas de una taza no son las mismas para sólido que para líquido, no?

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    1. Hola Montse. Yo usé la misma taza para medir tanto líquidos como sólidos. Nunca he oído que se deban medir en tazas distintas.
      Saludos.

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  6. una consulta, que es la melaza????

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    1. Pues es un producto parecido a la miel pero de color muy oscuro, y que se saca de la caña de azúcar. Por estos lares es un clásico de la cocina las berenjenas fritas aliñadas con miel de caña.

      https://es.wikipedia.org/wiki/Melaza

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  7. lo voy a hacer, espero que me quede rico, gracias por compartir la receta

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